Hace tiempo: Comprendiendo la ansiedad (IV)…

‘Conócete a ti mismo. Si me conociese, correría espantado.’

Shakespeare: Hamlet: “Está por encima de todo: tu propio ser verdadero, y debe seguir, como la noche al día, entonces no puedes ser falso a cualquier precio.”
Esta famosa frase de Goethe nos muestra que conocernos bien no es tarea sencilla.
Cuando niños, tuvimos grandes dosis de honestidad, espontaneidad, curiosidad y fe en que podíamos hacer cualquier cosa. De hecho creíamos en nosotros mismos y en nuestro mundo interior más que en el actual y cínico mundo adulto.
De todas formas, también somos dependientes de las personas para todo: sentirnos arropados, confortables, cobijados, para comer, por afecto, aprobación y amor. La mera posibilidad de que uno de estos nutrientes vitales pudiese faltarnos nos mantiene en un constante estado de ansiedad. Hicimos lo que la gente nos dijo que teníamos que hacer. Nos convertimos en lo que ellos querían que nos convirtiésemos y, ocultar aquellas partes de nosotros mismos que ellos no querían ver. Las alternativas eran muy desagradables: soledad, aislamiento, incomodidad y desesperación.
Erich Fromm escribió que ‘la supresión de los sentimientos espontáneos y, por ende, el desarrollo de la genuina individualidad comienza muy pronto.’ No es algo personal y único – en el sentido de que no hace falta un hecho en particular que maldecir, ni una persona en concreto o familiar o experiencia traumática como la que nos hizo ir a ser algo menos de lo que realmente podríamos haber sido. Es el completo proceso de socialización y es común a todos los humanos.
En la niñez, somos de hecho vulnerables, sin poder e incapaces de controlar los sucesos. Aun así, cambiar estas creencias enraizadas sobre nuestra impotencia, que persiste sin cambios en la vida adulta, tenemos que aceptar y sanar esas partes en nosotros, que han retenido la memoria de esos miedos y heridas. Tenemos que aceptar que nos han herido. Necesitamos sanar el pasado para que podamos tener un presente totalmente libre.
El problema es que siendo adultos, muchos de nosotros seguimos siendo emocionalmente niños. Seguimos temerosos del rechazo y el abandono, con lo que nunca nos mostramos como somos a los demás. Imposible de separar, nos atamos a la negatividad, a relaciones no enriquecedoras. Temiendo el fallo, vivimos muy por debajo de nuestro verdadero potencial, y no conseguimos el verdadero éxito que somos capaces de conseguir realmente.
Necesitamos aprender a nutrirnos a nosotros mismos, a construir nuestra autoimagen positiva, para que no seamos dependientes de la opinión de los demás o de su aprobación ni vivir bajo los valores de los demás. Sino, terminaremos no sabiendo si quiera quienes somos. Este es una de los grandes males del siglo XXI: alienación de nuestro mundo interior.
Pasternak dice en Dr. Zhivago: ‘La gran mayoría de nosotros se nos requiere vivir una vida de constante y sistemática duplicidad. Tu salud se ve afectada si, día tras día, dices lo contrario de lo que sientes y te denigras ante los que te disgustan y te alegras de lo que nada te aporta excepto desgracias.’
En lo más profundo, pienso, todos nosotros sabemos todo esto.

Hace tiempo: Comprendiendo la ansiedad (III)…

¿Cómo afecta el pasado al ahora?Buceando en el pasado...

Cuando tenía once años, mi madre volvió a trabajar en la mar. Estuvo fuera por más de nueve meses. Me solía traer regalos a su vuelta, y solía decirme cuanto me había echado de menos durante su ausencia, pero cada vez que volvía a irse, seguí estando asustado por la posibilidad de que nunca volviese a verla de vuelta. A veces, me sentía totalmente miserable, rechazado y abandonado. Si me hubiese amado más, ¿quizás nunca se hubiera ido? Quizás era culpa mía, había hecho algo malo y no lo sabía. Iba a los muelles o iba a los aeropuertos cuando tenía que coger un vuelo para embarcar en la mar, y me quedaba de pie reteniendo mis lágrimas, diciendo adiós con la mano hasta que finalmente desaparecía de mi vista.

Me llevó unos veinte años darme cuenta por qué, cada vez que iba a los muelles o llevaba a alguien al aeropuerto, me sentía tan desolado y solo. Quizás sorprendiese a mis amigos que andase merodeando con ellos todo el rato sin despegarme hasta que llegaban a la zona de embarque, intentando alargar el momento de la despedida y después girarme de espaldas rápidamente con lágrimas en mis ojos. Siempre creí que era cosa mía el emocionarme en esa situación. Pero realmente no teniá absolutamente nada que ver con ellos, por que en ese momento, era un niño pequeño llorando por su madre. Simplemente no lo sabía.

No lo sabía por que había retenido el dolor que sentí cuando niño y mi mamá se iba. Había perdido la lógica infantil que decía, ‘Se ha ido por que realmente no me ama. Si realmente no me quiere, es por que no lo merezco.’ No me di cuenta de que, increíblemente, como adulto, aún lo creía. Era incapaz de ver a mis amigos irse sin traer esos sentimientos que sentí cuando mi madre se iba.

Esta es la esencia de la ‘transferencia’, uno de los más grandes descubrimientos de Freud. Nos muestra como somos prisioneros del pasado. Además, nos muestra como la energía asociada a emociones antiguas se queda en nosotros, preparada para saltar en cualquier momento por cualquier persona que se nos cruce o alguna situación antigua que se parezca vagamente al presente.

En cualquiera de esos momentos en el aeropuerto con mis amigos, podría haberme preguntado a mi mismo simplemente cómo me siento.

‘¿Por qué estoy tan triste? ¿tiene esto realmente algo que ver con ellos?‘ No, se trata de mi. ‘¿Tiene relación real con el ahora?’ No, es algo del pasado. ‘¿Cuando me he sentido así antes?’ Cuando mi mamá se solía ir a trabajar fuera. ‘Cómo me sentía entonces?’ Solo, asustado, rechazado, no querido. Permitiéndome saber todo esto y verdaderamente sentir el dolor de esos sentimientos reprimidos, me hubiera dado una oportunidad de liberarlos y sanarlos.

Nuestra mente inconsciente sabe lo que necesitamos para sanarnos, por que sabe que nos hirió en el pasado. Quiere que admitamos sin reservas que nos sentimos mal, que averigüemos lo que de verdad nos hiere, y hacer algo al respecto. Continuamente nos da señales y oportunidades de hacerlo, pero elegimos siempre no hacerlo. Perdí la oportunidad una y otra vez de sanar ese dolor del pasado.

La transferencia afecta a todas nuestras relaciones. Pensamos que el malestar que sentimos es culpa de la persona que tenemos en frente. De hecho, esta persona es solamente el detonante que aflora ese dolor que sentimos en el pasado, en una situación parecida, con otras personas: normalmente tus padres pero no necesariamente.

Nos olvidamos de que, como niños, había muchas cosas y situaciones que no podíamos manejar. Los niños se sienten pequeños, sin fuerza y vulnerables – porque lo son. Son sensibles a las emociones de la gente que los rodea, las sienten muy a menudo – pero no las entienden. Tienen muy poca experiencia en la vida; su marco de referencia es muy pequeño. Todo lo que sucede en su mundo tiene un significado enorme, y se lo toman todo personalmente.

Mami dice, ‘¡No hagas eso!’
El niño quiere hacerlo. Cuando no puede, se enfada. Se enfada con mami.
‘Estoy enfadado’ se convierte en ‘estoy enfadado contigo’.

Aprendemos a proyectar todos nuestros sentimientos sobre otros. Estoy enfadado por que el dijo algo feo. Estoy enfadado por que no harás lo que yo quiero que hagas. Los sentimientos afloran como respuesta a alguien o algo externo a nosotros, más que como una respuesta interna a nuestro mundo siempre cambiante, una forma de sentir que pasa en nuestro interior.

Acusamos a otros de sentirnos mal cuando es algo nuestro realmente. No nos sentimos mal por culpa de otras personas. Ellos son un rango completo de experiencias internas que nunca hemos aprendido a interpretar adecuadamente o a hacernos con ellas; algo de lo que nunca hemos aprendido a responsabilizarnos.

Cada persona es capaz de sentir todos y cada uno de los sentimientos humanos, desde el gozo y el amor, hasta la ira y la envidia. Cada uno de nosotros tenemos que encontrar el camino de sentir los sentimientos sin que nos sobrepasen. Entender como nos encaminan y no ser encaminados por ellos. Cada uno de nosotros tiene que encontrar la forma de lidiar con la tristeza, con los celos, la inseguridad, el miedo, la ira, la pérdida, la soledad y la desilusión como parte de nuestra naturaleza humana, de vivir en este mundo. Las emociones no son únicas para cada individuo; aun, cada individuo, tiene que aprender a encararlas. Nos tomamos todo de manera tan personal. Aunque estas emociones son en algún sentido impersonales, las tenemos todos dentro.

Muy dentro de nosotros, en nuestra mente inconsciente, nuestra sabiduría intuitiva, sabe que es así. Nuestra mente inconsciente tiene esquemas internos que llevan todas esas emociones sin resolver a la mente consciente. Nos da la oportunidad de revivir la experiencia del dolor que sufrimos en algún momento para que la entendamos, la sanemos y la dejemos ir para siempre.

Se nos lleva continuamente a situaciones en las que estas emociones básicas y conflictos puedan ser revividos. Nos juntamos con personas que nos hacen traer al frente problemas no resueltos de manera continua. A un nivel inconsciente, elegimos las personas que sean detonantes de esas emociones que aun no hemos aprendido a manejar. De hecho, si soy una persona agresiva, atraeré a aquellos que lo son. Si soy inseguro, atraeré a aquellos que tienen miedo al compromiso. Si tengo miedo de expresar mis sentimientos, buscaré aquellos que también lo tienen. Hasta que finalmente supere mis miedos y empiece a hacer lo que haga falta y lo que necesite para superarlo.

Por supuesto, cuando estas emociones vuelven a reaparecer, si conscientemente no nos decidimos a trabajar con ellas, las volveremos a sepultar en nuestro interior de nuevo y las ignoraremos como si no existiesen. Sin más introspección consciente que antes, la mente inconsciente tiene que lidiar con ello de la única manera que sabe, haciendo que repitamos el comportamiento del pasado, y trayendo el dolor después, sin cambiar y aun sin sanar. Esta es la idea de Freud de la compulsión repetitiva.

Este ciclo puede únicamente interrumpirse con una combinación de mente consciente e inconsciente. La mente inconsciente trae emociones dolorosas a la superficie, y después la mente consciente elige entre quedarse con ellas o hacer algo. Juntas, la mente inconsciente y la consciente pueden trabajar con ello. De esta forma, las emociones son liberadas y transformadas, y durante este proceso, somos capaces de cambiar, crecer y evolucionar. Es maravilloso, realmente lo es; saber esto nos da una oportunidad de elegir.

Si no somos conscientes de que esto es lo que realmente pasa, probablemente no aprenderemos tanto como deberíamos en nuestras relaciones. Continuamente repetimos los mismos viejos roles y patrones de conducta del pasado; experimentamos el mismo dolor y los sentimientos de rechazo, que después refuerzan nuestra creencia de que no valemos para nada. Los sentimientos dolorosos disparan las mismas antiguas creencias negativas sobre nosotros mismos— de todas formas, no intentamos explorar nuestro dolor y no nos enfrentamos con nuestras creencias. Sintiéndonos mal y creyendo que no podemos ser amados hace que nos comportemos de una forma que es difícil para otros reaccionar positivamente hacia nosotros. No decimos nunca como nos sentimos, nos callamos o nos enfadamos y nos volvemos agresivos y nos decimos a nosotros mismos, ‘ya te lo dije,’ sintiéndonos peor aún.

Entonces, ¿qué alternativas hay? La alternativa es hacer una elección consciente para no repetir ciegamente el pasado y cambiar y tomar el control en nuestras experiencias presentes.

Esto significa – admitir nuestro dolor del pasado y el del presente (que puede hacernos sentir muy mal); decirle a la gente como nos sentimos (eso nos puede hacer sentir muy incómodos); retar a nuestros principios de lo que creemos que somos indignos (eso puede ser muy doloroso) y aprender a querernos (eso es un trabajo duro). Si nos hacemos responsables de nuestros sentimientos mas que simplemente mostrarlos, entonces no seremos tan vulnerables a los sentimientos de rechazo y la gente empezará a reaccionar positivamente hacia nosotros.

Si realmente queremos explorar los entresijos de nuestros sentimientos y somos capaces de expresarlos, entonces nos daremos la oportunidad de sanarlos y liberarnos del dolor del pasado.

All Love no es meditar…

All Love no es para aprender a meditar, de hecho se puede hacer sin meditar, es para conectar con nuestras emociones, para sentir felicidad y plenitud.
Se suele asociar el ‘meditar‘ con la relajación y en All Love, el objetivo no es relajarse, para eso existen otros trabajos.
La relajación llega en All Love cuando hemos conectado con nuestras emociones que reprimimos y éstas, nos conectan con el Amor y nuestro cuerpo vibratorio…
Si ya has meditado o, incluso la meditación forma parte de tu trabajo personal, cuando experimentas All Love podrás comprobar cómo es de diferente.
Cuando se asistes a un Taller de All Love, tomas conciencia de que la meditación es solamente un ‘vehículo’ para conectarte con tus emociones y con el Amor.

Entonces puedes comprobar que no existe la meditación.

Entonces tomas conciencia de que ‘soltando’ y ‘permitiéndote sentir’ tus emociones, llegas a la Unidad y al Vacío.

Llegas al Amor y a tu Verdadera Naturaleza.

All Love

David Gardyn

Hace tiempo: Comprendiendo la ansiedad (II)…

¿Dé qué tienes miedo exactamente?

El miedo es una emoción muy importante en nuestras vidas. Nos hace levantarnos y prestar atención. Pero, ¿prestar atención a qué? La causa ‘aparente’ de un problema no está necesariamente relacionada con la verdadera causa del mismo. Las causas de todo están muy arraigadas y lleva tiempo profundizar y encontrarlas.
Nos preocupamos por muchos tipos de cosas y situaciones: problemas económicos y prácticos, hechos y circunstancias que nos encontramos, esos pequeños desastres que nos encontramos en nuestro día a día en nuestras vidas.
Los más comunes, entre otros, podrían ser:

• pedir lo que realmente necesitamos,
• decir no,
• no ser lo suficientemente bueno en el trabajo, con la familia, con tu pareja, etc…,
• no tener éxito en todo lo que emprendemos,
• no tener suficiente dinero,
• no estar a la altura de las circunstancias según nuestros baremos y los que nos imponen.
Hay cientos de causas diferentes y sus variantes. Detrás de las preocupaciones más específicas, existe un miedo general de crítica, fallo, rechazo, abandono, cambio o pérdida de control. A menudo, tenemos miedo de saber como son las cosas en realidad. Es doloroso comparar nuestra autoimagen ideal con la realidad, admitir que nosotros no somos todo lo que nos gustaría ser; darse cuenta de que tus necesidades no siempre son atendidas o que existen problemas realmente más importantes en tu vida y tu relación con las personas que te rodean.
Entonces, ¿por qué nos preocupamos por lo que los demás opinen de nosotros? ¿Por qué la ansiedad frena el revelarnos quienes somos en realidad? ¿Por qué tenemos ese miedo a sentirnos como realmente nos sentimos? La clave de ese miedo parece ser la no aceptación de nosotros mismos.
Si no nos aceptamos tal cual somos, entonces cualquier habilidad, meta conseguida y éxitos alcanzados nunca serán suficientes para convencernos de lo válidos que somos. Siendo así, nunca creeremos que el resto de la gente nos pueda amar o valorarnos tal y como somos. Nos es imposible amar incondicionalmente y aceptarnos en el presente, quizás por que nunca se nos mostró recompensa por nuestros esfuerzos en el pasado, pero probablemente por que la vida es así y hay que aceptarlo.

buffff

Bufffff!!!!!

Malinterpretamos. Cuando somos niños, no entendemos por qué las cosas pasan como pasan. De hecho, nos sentimos heridos mucho más de lo que podemos en el momento que intentamos entenderlo. Siendo adultos, la inmensa mayoría de nosotros tenemos el sentimiento, escondido en algún profundo lugar de nuestro inconsciente, de que no somos lo suficientemente buenos, que no nos merecemos el amor ni que nos amen. No es lógico, no es para nada algo racional. Pero la realidad es que eso está ahí, para todos.

Que brille tu corazón…

 

 
¿Alguna vez te has sentido como una bolsa de plástico
que vuela a la deriva del viento
con deseos de empezar de nuevo?

¿Alguna vez te has sentido como una delgada hoja de papel
o como un castillo de naipes
a punto de caer de sólo un soplido?

¿Alguna vez te has sentido enterrada?
A 6 pies bajo tierra dando gritos pero que al parecer
nadie escucha una palabra de lo que dices

¿Sabes que todavía tienes una oportunidad?

Porque hay una chispa en tu interior......

Hace tiempo: Comprendiendo la ansiedad (I)…

ñammm ñammm

Comprendiendo la Ansiedad

Las emociones son, probablemente, lo más importante en nuestras vidas.
La mayor parte de lo que decimos, pensamos y hacemos viene dado por la emoción. Nada ocurre sin consecuencias emocionales.
La palabra latina movere significa perturbar, y la emoción es una ‘estado con sentimiento de alerta, autonómico (o del sistema nervioso involuntario) y del comportamiento relacionado.’
Incluso en el siglo 19, los vínculos se crearon por medio de nuestros sentimientos, la percepción emocional de una experiencia; nuestros pensamientos, o evaluación consciente de las cosas, y las respuestas fisiológicas automáticas del organismo dentro del sistema nervioso.
Todos experimentamos emociones desagradables: miedo, ira, ansiedad, preocupación. El problema es que si bien en repetidas ocasiones no expresan o, se expresan pero no se resuelven, estas emociones, pueden crear patrones de energía negativa en nuestras mentes y cuerpos que a lo largo de un período de tiempo puede conducir a la enfermedad.

Definición de preocupación, ansiedad y miedo

La palabra preocuparse proviene de la palabra del Inglés Antiguo kill, o estrangular, devorar. Que significa estar ansioso y molesto; permitir que la mente insista en las dificultades o problemas.
Nos preocupamos siempre. Si usted está sentado frente a una prueba, haciendo su examen de conducir, actuando en público, en plena mudanza o en cualquier cambio importante en su vida, es probable que este preocupado. En caso de despidos en su lugar de trabajo, usted puede que realmente se preocupe por perder su trabajo y ser incapaz de pagar la hipoteca. El estar preocupados por esta posibilidad, bien puede ayudarle a organizar sus pensamientos y elaborar un plan de acción. En este caso, una preocupación realista ha llevado a la utilidad de pensamiento y de la acción productiva.
Sin embargo, ¿qué ocurriría si te preocuparas por todo? ¿Qué pasa si
cada situación estresante te dejara siempre en un ciclo de preocupación que no se puede romper? Luego cada vez que algo desagradable o imprevisible sucede, inmediatamente explota en tu mente, en algo catastrófico. Que a su vez lo que realmente es “podría perder mi trabajo’ se transforma en ‘voy a perder mi trabajo, entonces voy a perder mi casa, mi familia, mi autoestima, y mis amigos también.’ Entonces te imaginas toda clase de situaciones poco probables y casi nada realistas. Estos pensamientos terribles dan vueltas y vueltas en tu cabeza y no pueden parar – y luego te preguntas por qué te duele la cabeza?
Por supuesto, lo que en realidad tenemos es un hábito. Algo sucede, se siente mal, empiezas a preocuparte, hasta que construyes en tu mente algo peor de lo que es, entonces te sientes peor aún- y el ciclo continúa. La preocupación literalmente te ahoga tu tiempo y energía, y te has convencido que no habrá nada que mejore la situación.
Lamentablemente, como muchos hábitos, en realidad son estrategias de evasión. Cuando pasa algo malo, tenemos que reconocerlo. Tenemos que expresar cómo nos sentimos, y calmar nuestro cuerpo para que se detenga el envío de las hormonas del estrés que nos hacen sentir horrible. Tenemos que calmar nuestra mente para que no convirtamos el problema en un desastre. Si nos decimos a nosotros mismos que somos perfectamente capaces de hacer frente a este problema, podremos sobreponernos y reflexionar sobre la mejor forma de solucionarlo. Cuando hemos llegado a la mejor solución – que puede llevar un buen rato– necesitamos aplicarlo. Esto nos calma, le hacemos frente, por tanto, se resuelve el problema, nos sentimos mejor, el éxito del ciclo.

Lo que hacemos es permitir que el ciclo preocupante tome el control. Probablemente no pediremos ayuda alguna, no lo hablaremos lo suficiente- o hablamos sin cesar y no tomamos cartas en el asunto. Nosotros no expresamos nuestros sentimientos o averiguamos las verdaderas razones por las que estamos molestos. No tenemos tiempo para descansar nuestros cuerpos, por lo que físicamente nos sentimos fatal.

Nos asustamos a nosotros mismos más por exagerar el problema y subestimamos nuestra capacidad para hacerle frente. Nuestra mente está tan obstruida con repetitivas preocupaciones de que es imposible pensar con claridad sobre el problema, por lo que acabamos sin plan de acción alguno, e incluso si tuviéramos uno, sería tanto el miedo a fracasar que nunca lo intentaremos.

Tendemos a evitar lo que tememos, y cada vez que tratamos de evitarlo, reforzamos el miedo. El miedo es un estado de alarma o temor causado por un sentimiento de peligro inminente. Por supuesto, una cierta cantidad de miedo es necesaria para la supervivencia, tenemos que ser conscientes de los peligros reales o potenciales, a fin de protegernos y la lucha o la huida es una respuesta automática, respuesta involuntaria del sistema nervioso autónomo, que moviliza la energía y prepara el cuerpo físico para la pelea o la huida, cuando nos sentimos amenazados.

El problema es que nos sentimos a menudo amenazados por las cosas, que en realidad no representan ningún peligro real. El sistema nervioso autónomo no sabe la diferencia, hace lo que le han dicho que tiene que hacer. La respuesta de lucha o huida es encendido o apagado. Le dices a tu sistema nervioso que tienes miedo, salta a la acción. Ya esta preparado para saltar al encuentro de un tren cuando todo lo que estás haciendo es estar sentado en tu sofá en casa preocupándote por decirle a tu pareja que te compraste un vestido nuevo. Te se sientes ansioso y hay sudoración, con un pulso de ciento veinte y el estómago revuelto, todo porque accionaste el interruptor del miedo por error.

O, más bien, no es por error. Los hábitos llevan su tiempo el crearlos.
Este hábito es una preocupación que hemos cultivado, probablemente a lo largo de toda nuestra vida, mucho de ello debido a que no nos damos cuenta de lo importante que es lo que nos decimos a nosotros mismos. Si habitualmente saltamos a la mínima irritación y lo convertimos en un cataclismo desastroso, a continuación, nuestro sistema nervioso autónomo se ha excitado repetidas veces y en nuestro cuerpo se activa la alerta de miedo y nos inundamos con hormonas del estrés que nos provocan la ansiedad.
Una cierta cantidad de ansiedad es beneficioso, en el sentido que nos permite “estar preparados”. Nos hace pensar, planificar el futuro, anticipar los problemas y centrar nuestra energía. Excepto cuando la cabeza se va demasiado lejos con la ansiedad y en lugar de mejorar, el rendimiento empieza a deteriorarse.

La ansiedad es intentar hacer algo, pero estamos tan estancados que terminamos no haciendo nada. Hablamos de estar asustados o tiesos o petrificados (rígidos como una piedra), paralizados o inmovilizados por el miedo, y todo ello es, literalmente, cierto; somos como el conejito asustado paralizado por los faros de un coche- tan asustados que no podemos actuar. Tenemos que aprender a salir de los faros.

Por lo tanto, basta de definiciones. Lo que queremos es un buen modelo de trabajo no un obituario. Para concluir, lo que podemos decir es que la preocupación, el miedo y la ansiedad son todos aspectos diferentes del mismo problema. Todos ellos afectan a la mente, el cuerpo y las emociones. Todos ellos nos mantienen donde estamos. Nos impide pensar de manera eficaz, de sentir y de actuar positivamente para resolver los problemas subyacentes.

pasa...pasa...

pasa...pasa...

 

Por otra parte, visto desde una perspectiva diferente, lo que es una realidad es que si queremos pensar con claridad, tenemos que ganar el control sobre nuestra forma de preocuparnos, si queremos sentirnos mejor emocionalmente, debemos enfrentar nuestros temores, y si queremos que sentirnos físicamente bien debemos lidiar con nuestra ansiedad.

Traducido del capítulo 5, comprendiendo la ansiedad, del libro “Energy Works! de la Dra Teresa Parrot y el Dr. Graham Crook.

Michael Heemskerk en el Centro Integralmente…

Tenemos el privilegio de contar para nuestro próximo Taller de All Love en el Centro con Michael Heemskerk. Autoridad mundial en All Love y gran persona.

Los días 28 y 29 de Abril podrás disfrutar de su presencia y su buen hacer trabajando codo con codo para que tu trabajo sea increíble.

Michael, David Gardyn, Salvador Macías, Félix Jurado,… ¿De verdad piensas perdértelo?

Corre por que hay aforo limitado!!!

Te esperamos!!!!

Os dejo con una entrevista a Michael de hace tiempo y, os adelanto una nueva entrevista que Michael tiene a bien concedernos próximamente para Integralmente…

¿Cómo se conocieron Patrick y usted?

En 1999, un día yo estaba buscando en internet los símbolos “originales” de Reiki.Existían ya muchas versiones diferentes, así que quería encontrar la manera correcta de dibujarlos. Me topé con un sitio que muestra un símbolo que nunca había visto antes. Básicamente, fue uno de los símbolos de Reiki, el Cho Ku Rei, con un símbolo de infinito añadido. Al parecer, se llamaba Cho Ku Ret, y la página web se asociaba con alguien llamado Patrick Zeigler.
Leyendo más, descubrí que él había creado un nuevo sistema llamado Seichim, después de experimentar una iniciación espontánea en la Gran Pirámide en Egipto.

Debo admitir que mi primera reacción fue: “Aquí hay otro tipo que está tratando de usar y cambiar el Reiki solo para crear la impresión de que es alguien especial!” Así que seguí leyendo, y me olvidé de todo.

Cada vez que miraba en Internet sobre símbolos de Reiki, siempre me encontraba con el nombre de este hombre. Empecé a sentir que había algo que me llevaba a él, aunque yo no sabía qué. De una forma u otra, su nombre estaba moviendo algo para mí.

Cuando me encontré con otro artículo sobre Seichim, encontré su dirección de correo electrónico y me decidí a escribirle. Le envié un correo electrónico pidiéndole si me podía decir sobre el Cho Ku Ret, y si había oído hablar o conocía el símbolo Ta Ku Rei, que es otro símbolo de Reiki con un símbolo de infinito.

Él contestó, simplemente diciendo que ya no hacía uso de los símbolos más.

¿No hay símbolos? Yo no podía entenderlo! Estaba tan atrapado en la forma de impartir el sistema de Reiki tradicional, que nunca había cruzado mi mente que no teníamos necesidad de utilizar los símbolos.

Le pregunté cómo se inició la gente, y me dijo que, en lugar de una iniciación, utilizó una meditación que fluye. ”¿Que fluye el qué?”, pensé.

Le contesté pidiéndole detalles, y él me envió una breve meditación, de una página y una imagen de la Shenu Seichim.

Recuerdo que pensé que era muy extraño que me diera ésto de forma gratuita, porque en esa época era muy caro obtener el nivel de Maestría de Reiki. Pero lo imprimí, y le pregunté si podía llamarlo en algún momento. Estuvo de acuerdo, e intercambiamos números de teléfono.

Esa noche, acostado en mi habitación, me decidí a leer la meditación que me había enviado. Pero, en cuanto cogí la meditación recién impresa, pensé, “¿Por qué simplemente no la hago?”

Así que empecé a leer las primeras líneas. De repente mi chakra de la corona se abrió, una energía enorme entró, y pasó por todo mi cuerpo. Me tomó completamente por sorpresa! Me sentí inundado por un increíble “mar de amor”. Empecé a flotar. Todo mi pasado, los tiempos en los que yo había empezado a odiarme a mí mismo, todas las cosas que me había pasado – ” Todos los sentimientos que surgieron, abarcándome, y llenándome totalmente con este sentimiento de Amor. Me di cuenta de que era una increíblemente conmovedora experiencia.
Me quedé así toda la noche. Yo estaba asombrado de lo que me estaba pasando, pero al mismo tiempo, todo parecía tan natural. A las seis de la mañana, todavía despierto, empecé a preguntarme cómo podía mostrar esto a mis alumnos. Yo ya estaba enseñando Reiki y la sanación espiritual con grupos. De repente, una aparición se presentó ante mí. Era una mujer vestida de blanco, con un hermoso vestido blanco y el pelo flotando, blanco, y ella dibujó un símbolo (V) tipo vasija. Parecía como si estuviera dibujando la silueta de un jarrón. Yo no entendía, y le pregunté: ‘¿Me puedes dar un símbolo para iniciar a las personas con esta energía? “Una vez más señaló al símbolo del jarrón. Todavía no entendía lo que estaba haciendo, así que acabé dejándolo ir, y seguí sintiendo esa sensación increíble del amor, “Todo Amor”.

Por la mañana tenía que levantarme a llevar a mi hija a la escuela. A pesar de que todavía sentía la energía, decidí, debido a la diferencia horaria entre Europa y los EE.UU., esperar hasta la tarde para llamar a Patrick y contarle lo que había sucedido. Cuando se puso al teléfono, le dije lo que había sucedido, y él dijo, “Bueno, eso es todo. Así es como funciona – este es el inicio”. Le dije: “Bueno, es un poco simple”, y él contestó:” Sí, así es como va. Si estás preparado para ello, va a suceder”.

Le dije acerca de la mujer, y el jarrón, y al principio no entendía lo que estaba diciendo.
Pero entonces él respondió, “Oh, el símbolo es el Kelb”.

En Egipto, el vaso (jarrón) es el símbolo para el corazón. “De pronto comprendí lo que la mujer de blanco había querido decir. Para darle esto a mis alumnos, yo sólo tenía que abrir sus corazones! Yo estaba tan impresionado por lo ocurrido, y me sentía tan bien, que pregunté a Patrick si estaría interesado en venir a Europa. Le pedí que diese una clase en Holanda y  poder compartir esto con todos mis estudiantes. Estuvo de acuerdo en venir, y dijo que era algo que había estado queriendo hacer desde hace mucho tiempo.

Así, en marzo de 2000, Patrick llegó a Holanda, para la primera clase de SKHM que se dió en Europa.

Traducción: David Gardyn

Fuente: http://www.michaelheemskerk.com/

Charla gratuíta y Taller SKHM All Love en Barcelona

El martes día 10 de Abril estaré por Barcelona en la ONG CANVI, dando una Charla Gratuíta de SKHM All Love con meditación para que podáis probarlo.

Me hace especial ilusión por que es la primera vez que visito Barcelona y lo haré por unos motivos que me llenan.

Os espero ver a todos los interesados en la charla o en que nos tomemos un café. Estaré más que encantado de compartir con todos vosotros toda mi persona sin reservas.

El fin de semana del 5 y 6 de Mayo haremos el Taller de SKHM All Love al completo. Ahí si que me gustaría veros a todos para poder acompañaros en vuestro viaje hacia la Totalidad y el Amor Incondicional.

¡¡¡Ya queda menos!!!

Amor o Miedo, la elección es tuya…

 

Comienza la R-Evolución

 

 

Los 7 chakras (explicación fácil)…

 

Fuente: www.evoluciondelser.net

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 196 seguidores